8 de junio de 2026.
El Museo de Ambiente Histórico Cubano regresa al encuentro con los públicos que desean explorar la memoria de la época colonial, desde la vida cotidiana hasta el arte, en la emblemática ciudad de Santiago de Cuba.

Tras un año de restauración parcial, la popularmente conocida como Casa de Diego Velázquez vuelve a abrir sus puertas frente al Parque Céspedes en pleno Centro Histórico, reafirmando su condición de Monumento Nacional.
El museo está formado por dos inmuebles de gran valor histórico y arquitectónico. La primera casa, construida entre 1516 y 1530, fue residencia del conquistador y primer gobernador de Cuba, el español Diego Velázquez de Cuéllar.
Se considera la casa más antigua de Cuba y una de las más viejas de América, un verdadero testimonio de la arquitectura colonial con influencias moriscas. La segunda vivienda, levantada a inicios del siglo XIX, refleja la elegancia del estilo neoclásico en la arquitectura santiaguera.
Durante declaraciones a la televisión nacional, la directora del museo, Magda Amara Lashley Olivares, explicó que las labores incluyeron la resanación de muros, pintura general y recuperación parcial de frescos y elementos de madera.
La institución se distingue no solo por las características arquitectónicas de los dos inmuebles que lo conforman, sino también porque atesora los exponentes más representativos de las principales variedades de muebles y objetos cubanos de las distintas épocas.
Entre las piezas más valiosas que conserva el Museo se encuentra la cama donde descansó durante ocho meses Carlos Manuel de Céspedes, Padre de la Patria. En sus galerías destacan muebles criollos y cerámicas españolas.
Desde su inauguración el 30 de noviembre de 1970, gracias a la labor del historiador del arte Francisco Prat Puig, el Museo de Ambiente Histórico Cubano se ha consolidado como un referente cultural y patrimonial.
