24 de agosto de 2026.
La ciudad primada de Cuba suma un motivo más para ser visitada. En pleno bulevar baracoense abrió sus puertas el Centro de Interpretación de la Cultura del Café y el Cacao, un sitio que se integra al mapa cultural de la villa y que invita a recorrer, o redescubrir, la historia de dos cultivos esenciales en la identidad del Oriente cubano.

Coincidiendo con el aniversario 515 de la fundación de Baracoa, el nuevo centro se presenta como una casa de tradición viva. Allí, el visitante podrá adentrarse en un espacio donde café y cacao revelan su historia, entre aromas intensos y relatos de campesinos, tostadores y familias que han sostenido por siglos la vida agrícola de la región.
Detrás de la iniciativa confluyen las miradas de Alejandro Sebastián Hartman, Historiador de Baracoa, y el prestigioso fotógrafo Julio Ángel Larramendi, figuras clave en la defensa del patrimonio cubano. Desde BioCubaCafé S. A., impulsaron la recuperación de este espacio que combina saberes productivos y culturales, y que devuelve al centro histórico un latido auténtico, capaz de atraer tanto a locales como a viajeros.
No es un museo estático: es un taller de memoria, degustación y aprendizaje que conecta pasado y presente. Quien recorra el lugar descubrirá aperos antiguos, mapas de rutas del grano y narrativas que explican cómo café y cacao moldearon la economía, las costumbres y el imaginario de Baracoa
